Paso 1: tu cuenta
Registro, datos básicos, contraseña fuerte y doble factor.
Esta guía te lleva desde cero hasta tu primera operación supervisada. Al terminarla vas a poder: crear y asegurar tu cuenta, conectar el análisis de mercados, configurar qué monitorear y entender el tablero donde se ve todo. Está pensada para leerse una vez con la cuenta abierta al lado, sin apuro.
Registro, datos básicos, contraseña fuerte y doble factor.
Conexión con el exchange y permisos mínimos de la clave.
Pares a seguir, alertas, y cómo leer y administrar todo.
El objetivo de esta página es que en menos de una hora tengas la cuenta operativa y entiendas qué hace cada pieza de la plataforma. No necesitás conocimiento previo de trading: cada paso explica primero el para qué y después el cómo. Si en algún punto algo no cierra, tu gerente personal está a un mensaje, y el soporte responde consultas técnicas dentro de un día hábil.
Completás el formulario con nombre, correo y teléfono, y creás una contraseña. Una contraseña fuerte es larga (doce caracteres o más) y única para este servicio: no la reutilices de otros sitios, porque el robo de claves de otros servicios es la primera vía de acceso no autorizado.
Después activá el doble factor de autenticación en la sección Seguridad del panel, con una aplicación autenticadora. Con 2FA activo, aunque alguien tuviera tu contraseña no podría entrar sin el código que se genera en tu teléfono. Guardá los códigos de respaldo que el sistema te ofrece en un lugar seguro y físico, no en el mismo teléfono.
Completá también los datos de verificación de identidad cuando el sistema los pida: es lo que habilita las extracciones y protege tu cuenta ante usurpaciones.
Para operar, la plataforma se conecta a tu cuenta de exchange mediante una clave de API. La clave es como una autorización puntual: le dice al exchange qué puede hacer la plataforma en tu nombre y nada más.
Podés revocar la clave en cualquier momento desde el exchange o desde el panel, y cada cambio queda registrado en tu historial de auditoría. Si preferís que el primer arranque sea supervisado, tu gerente personal puede hacer esta configuración con vos en una llamada de quince minutos.
Con la conexión activa, elegís qué monitorear. El selector de pares te deja marcar los mercados que te interesan, por ejemplo BTC/USDT, ETH/USDT o los pares con oro que sigue la plataforma. No hace falta elegir muchos: tres o cuatro pares líquidos son un buen punto de partida.
Después definís las condiciones de interés: movimientos porcentuales que querés que te avisen, rangos de precio y horarios de notificación. Las alertas llegan por correo y al panel, y podés silenciarlas por franjas horarias para que el mercado no te despierte a las cuatro de la mañana. El monitoreo con IA corre siempre; las alertas son tu ventana configurable sobre ese trabajo continuo.
Una configuración inicial recomendada para la primera semana incluye:
El tablero es la pantalla donde vive todo: la billetera con tu saldo y las posiciones activas, la evolución gráfica del período, el estado de las estrategias y el historial de operaciones. Los tres bloques que más vas a usar al principio son Billetera (cuánta plata hay y dónde), Estrategias (qué está activo y con qué parámetros) e Informes (el resumen semanal en lenguaje claro de qué hizo la plataforma y por qué).
Desde Administración se cambia la configuración de la cuenta: datos de contacto, seguridad, conexiones y preferencias de notificación. Los cambios sensibles piden reautenticación, incluso con la sesión abierta: es una capa más de protección para las operaciones que importan.
Dos hábitos que ordenan el uso diario del tablero: mirar primero la evolución del período completo y no el día suelto, porque el ruido de 24 horas genera decisiones apuradas; y leer el detalle de cada operación desde el historial cuando algo no coincida con lo que esperabas, antes de cambiar cualquier parámetro. Cambiar configuraciones con el mercado caliente es el equivalente a editar un documento sin guardar: casi nunca termina bien.
Ninguna estrategia garantiza ganancias. La automatización sistematiza el análisis y la ejecución, pero los mercados implican riesgo de pérdida, incluida la pérdida total del capital invertido. Las decisiones de activar, pausar o ajustar una estrategia son tuyas, y te recomendamos revisar los informes semanales con la misma atención con la que revisás cualquier resumen de tus finanzas.
Arrancá con montos chicos hasta que entiendas el comportamiento de cada estrategia en tu propia cuenta. El panel muestra siempre el desglose de comisiones antes de confirmar una operación: usalo para aprender cuánto cuesta cada movimiento antes de hacerlo en escala.
Tu primera semana tiene una meta concreta: terminar con la cuenta asegurada (2FA activo, sesión revisada), una estrategia conservadora activa y el primer informe semanal leído. Con eso ya vas a estar operando mejor que la mayoría de la gente que arranca sola, y el resto del aprendizaje llega con el uso. Si en algún momento algo no cierra, pausá la estrategia y consultá: pausar es gratis y siempre está disponible.